¿Y si no me siento feliz durante el embarazo?

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La otra cara de la maternidad que nadie cuenta

El embarazo se presenta muchas veces como una etapa mágica, llena de ilusión y felicidad. Hay imágenes de mujeres radiantes, sonrisas constantes y barrigas acariciadas con ternura. Pero… ¿qué pasa cuando esa no es tu realidad? ¿Qué ocurre cuando, en lugar de felicidad, lo que sientes es tristeza, ansiedad o simplemente desconexión?

Si estás viviendo tu embarazo desde un lugar distinto al que esperabas, este post es para ti.


No, no eres la única

Sentirse mal durante el embarazo es mucho más común de lo que parece. Lo que ocurre es que no se habla lo suficiente. La presión social por disfrutar esta etapa puede hacer que muchas mujeres se callen, se sientan culpables o incluso lleguen a pensar que hay algo mal en ellas por no estar «felices».

👉 En consulta, es habitual escuchar frases como:

«Me da vergüenza decirlo, pero no estoy disfrutando nada del embarazo.”

“Siento que no me reconozco. Estoy irritable, triste, desbordada.”

“Todo el mundo espera que esté feliz… pero yo no lo estoy.”

Este silencio colectivo alimenta la culpa y el aislamiento emocional.

¿Por qué me siento así?

Durante el embarazo se producen cambios hormonales intensos, pero también hay factores psicológicos, personales y sociales que influyen directamente en cómo vives esta etapa. Algunas razones frecuentes por las que puedes no sentirte feliz son:

Ansiedad por el futuro: cambios en tu vida, en la pareja, miedo al parto, miedo a no estar a la altura…

Expectativas no cumplidas: si has idealizado esta etapa, enfrentarte a una realidad distinta puede ser frustrante.

Malestares físicos que afectan el ánimo: náuseas, insomnio, fatiga, dolores.

Problemas de pareja o familiares: conflictos que se intensifican o relaciones que no acompañan emocionalmente.

Un embarazo tras pérdida previa o tratamientos de fertilidad, donde la ambivalencia emocional es muy frecuente.

Y algo muy importante: también puede haber un componente de salud mental, como la depresión perinatal, que no siempre se detecta a tiempo.

La trampa del “debería”

Una de las trampas más grandes es el famoso “debería”:

«Debería estar feliz.”“

«Debería sentirme agradecida.”

“Hay tantas mujeres que lo desean y yo no lo estoy valorando…”

Este discurso no solo no ayuda, sino que te desconecta aún más de lo que realmente sientes. Y lo que necesitas no es exigirte sentir algo diferente, sino escuchar lo que ya está ahí, sin juicio.

Puedes estar embarazada y sentirte mal. Eso no te hace peor madre. Te hace humana.

¿Y si estoy atravesando una depresión en el embarazo?

Muchas mujeres piensan que la depresión postparto es algo que aparece después de dar a luz, pero en realidad, puede comenzar durante el embarazo.

Algunas señales de alerta que pueden indicar que necesitas apoyo profesional:

Estado de ánimo bajo la mayor parte del tiempo.

Llanto frecuente sin motivo claro.

Irritabilidad o sensación de estar “a punto de estallar”.

Dificultad para conectar con el embarazo o imaginarte como madre.

Problemas para dormir (más allá del malestar físico).

Pérdida de interés por cosas que antes disfrutabas.

Aislamiento social o sensación de desconexión con las personas cercanas.

Si te sientes así, no lo ignores. La atención psicológica en el embarazo puede marcar una gran diferencia, no solo en tu bienestar, sino también en el vínculo que estás empezando a construir con tu bebé.

La importancia de acompañarte desde la psicología perinatal

Desde la psicología perinatal, el enfoque no se basa en corregir o forzar emociones, sino en crear un espacio seguro donde puedas expresarte, entenderte y acompañarte desde la compasión.

No se trata de convertir el embarazo en algo “perfecto”, sino de permitirte vivirlo de forma auténtica, incluso cuando eso significa reconocer que no te sientes como esperabas.

En consulta trabajamos desde el respeto a tu historia, a tus miedos y a todo lo que este momento vital está removiendo en ti.


Algunas claves para empezar a cuidarte

Mientras das el paso o no de buscar ayuda profesional, aquí te dejo algunas claves que pueden ayudarte a transitar mejor esta etapa:

1. Valida lo que sientes

No minimices tu malestar. Lo que sientes es válido, y mereces ser escuchada sin juicio.

2. Cuida tu entorno

Rodéate de personas que sumen, que te escuchen, que no intenten corregir lo que sientes con frases como “tienes que estar feliz”.

3. Evita comparar tu embarazo

Cada mujer vive esta etapa de forma diferente. Compararte con otras (o con la imagen idealizada del embarazo) solo aumentará tu malestar.

4. Busca pequeños momentos de conexión contigo

Aunque no sientas alegría, busca espacios para cuidarte: descansar, caminar, escribir, respirar, hablar con alguien de confianza.

5. Pide ayuda si lo necesitas

No tienes que esperar a tocar fondo. Si estás sintiéndote mal, habla con una profesional de la salud mental especializada en embarazo. Estás a tiempo de cuidarte.


No estás sola

Si estás embarazada y no estás disfrutando del proceso como pensabas, no significa que algo vaya mal contigo. Lo que sientes tiene sentido, tiene raíces, y puede cambiar si te das el permiso de hablarlo y acompañarte con cariño.

A veces, lo más valiente no es sonreír a pesar de todo, sino reconocer que necesitas apoyo y permitirte recibirlo.

✨ Si te has sentido reflejada en este post, puedes visitar la sección de embarazo para saber cómo trabajo esta etapa desde un enfoque emocional, real y sin juicios. Acompañarte es posible, sin forzarte a sentir lo que no estás sintiendo, pero ayudándote a estar mejor contigo misma.

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